Brasil y la nanotecnología
Desde comienzos de siglo que el gobierno brasileño tiene en la mira la nanotecnología como un elemento diferenciador para su economía. Esto los llevo a ser el primer país latinoamericano en crear un programa nacional de nanotecnología que, alrededor del 2001, convirtiéndolo en uno de los líderes del tema tanto en términos de producción científica, infraestructura de investigación, financiamiento entre otros aspectos. Gracias a la infraestructura ya disponible el crecimiento en los primeros años fue rápida, aun así, se debieron crear varios laboratorios para la investigación. Entre ellos destacan: Laboratorio Nacional de Luz Sincrotrón, ubicado en São Paulo, único en su especie a nivel latinoamericano. Sus investigaciones están centradas en torno a la fuente de luz sincrotrón.
| Laboratorio Nacional de Luz Sincrotrón |
Lateo – Laboratorio de Nanometrología Teórica del inmetro, se encuentra en el estado de Río de Janeiro y su foco es desarrollar investigaciones dirigidas a la caracterización, control y padronización de materiales a nano escala.
Microscopio Titan, uno de los más poderosos
Laboratorio Nacional de Nanotecnología para el Agro negocio de la Embrapa, localizada en San Carlos, al interior del estado de São Paulo, fue creado en 2006.
Labnano. Laboratorio Multi-usuarios de Nanotecnología del Centro Brasileño de Investigaciones Físicas, inaugurado a finales del 2010 en Río de Jainero.
Lrnano. Laboratorio Regional de Nanotecnología, se encuentra en la Universidad Federal de Río Grande del Sur, en Porto Alegre.
Gracias a estos laboratorios, además de la inversión en universidades de todo el país, a lo largo de la primera década se comenzaron a impartir grados, postgrados y cursos de especialización en nanotecnología en las universidades del país.
Esto genero una gran producción científica brasileña, medida en artículos científicos publicados, pero estas no siempre acababan en patentes, por lo que se produjo un desfase entre estos dos aspectos.
No obstante, una escasez de patentes, no significa falta de actividad en nanotecnología en el sector productivo. Donde para el 2010 ya cerca de 150 empresas desarrollaban o usaban nanotecnología. Estas pertenecen a un gran variedad de sectores desde cadenas de producción hasta productos de consumo final.
Finalmente, se puede ver, que gracias a al apoyo de las políticas públicas, sobre todo, ya que brasil es el país que más destina de su PIB a I+D, se creó un nicho tecnológico desde cero, donde en 10 años no solo se cimentó una fuerte presencia en lo académico, sino que además una presencia cada vez mayor en la industria.
Referencias
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